LA RELACIÓN DE PAREJA…desde una mirada trascendental…

Diana Jaramillo - 02/14/2017
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Aunque parezca extraño, todas nuestras relaciones son una especie de espejos. Algo que reside en nosotros se refleja en el otro. Tanto lo que nos gusta, como lo que no. El otro juega inconscientemente un papel de maestro, mostrándonos justo lo que necesitamos reconocer, sanar, ajustar o ver de una manera amorosa.

Cuando ocurre un conflicto con la pareja, o ella hace algo que nos disgusta, nos sentimos atacados y parece como si nos estuviera apretando nuestros botónes rojos a propósito. Estos botones represantan aspectos sensibles en nosotros que están por sanar. Sin embargo, como los botones rojos nos pertenecen, somo nosotros quienes debemos hacernos cargo de ellos y no nuestra pareja.

Si decidimos ver la relación de pareja desde una perspectiva de crecimiento y evolución personal, comprenderemos que cuando salta un botón rojo en nosotros, sólo se nos esta presentando una oportunidad por sanar algo que ya estaba pendiente en nuestra ruta de aprendizaje.

Al comenzar el viaje de autoconocimiento y profundizar en él,  iremos cada vez más reconocectando con nuestra Guía Interior; esa sabiduría innata que vive en nosotros. A partir de ahí, nos podremos observar con desapego y estar más atentos a lo que nuestra relación de pareja nos esta intentando mostrar, acerca de nosotros mismos.

Es gracias a la visión clara de nuestro sabio Ser que tendremos una nueva persepectiva para reconocer las oportunidades de aprendizaje que nos ofrece la relación de pareja y avanzar proactivamente en la escalera de evolución que esta relación nos brinda

En el momento en el que comenzamos a necesitar que el otro nos haga sentir bien, entregamos nuestro poder. Le adjudicamos a nuestra pareja el rol de ser nuestro proveedor de felicidad. Como este rol no le pertenece y además es insostenible… tarde o temprano nuestra pareja lo dejará caer.

Pedimos y muchas veces le exigimos al otro, el amor que nos negamos a nosotros mismos.

Si creamos una relación ilusoria basada en la idea de que mi felicidad depende del otro, estableceremos expectativas que no se podrán cumplir y nos garantizaremos frustraciones, disgustos y desilusiones.

Es sólo retomando la conexión con nosotros mismos que volveremos a tomar responsabilidad por nuestra vida, nuestra felicidad y manifestaremos una relación de pareja donde podemos crecer, compartir y disfrutar.

Al aprender a amarnos a nosotros primero, podremos verdaderamente extender el amor que reside en nosotros y vivir el amor real.

El momento para amarnos ocurre siempre aqui y ahora.

¡Sólo nosotros lo podemos elegir!

 

“Nada real puede ser amenazado.

Nada irreal existe.

En esto radica la paz de Dios”.

- Un Curso de Milagros -

Escrito por Diana jaramillo. Todos los derechos reservados.