Cuando nos perdemos el viaje por el afán de llegar…

- 05/15/2016
Foto: Sandra Samacá

…dejamos de disfrutar el único momento que tenemos: éste instante.

 

Por: Diana Jaramillo

Me causa mucho interés reconocer la enorme tendencia que tenemos las personas de creer que cuando lleguemos a un destino específico en el futuro por fin seremos felices o nos sentiremos realizados y estaremos en paz.

Aunque lo único que nos ofrece la vida es éste momento presente, nos las ingeniamos para no sentirlo, no atenderlo y no vivirlo conscientemente. Invadimos nuestra mente con una gran cantidad de ideas acerca de lo que debería ser la vida y nos auto convencemos de que sólo podremos sentirnos plenos el día en que esos ideales se cumplan.

En éste proceso mental en el que elegimos depositar nuestra felicidad en el futuro, lo único que hacemos es evitar vivir el momento presente. Dejamos de atender lo que la vida nos muestra y nos puede enseñar. En nuestro afán de que ocurra lo que deseamos, nos asignamos un rol agotador en el que tenemos que controlar y forzar a la vida para que nos dé lo que deseamos. Ejercer esta presión nos genera un sufrimiento inmediato.

Al estar tan entretenidos con este rol controlador dejamos de disfrutar y presenciar el viaje de nuestra vida, el cual nos ofrece en sí mismo, la posibilidad de experimentarnos completos en cada instante.

Es muy diferente vivir un proyecto estando presente en él por el gozo de vivirlo que hacerlo para que nos dé un sentido de realización. Nada externo a nosotros puede ofrecernos aquello que sólo podemos encontrar dentro de nosotros.

Hemos necesitado engañarnos a nosotros mismos en un nivel profundo para llegar a creer que NO podemos estar completos y sentirnos plenos ahora. Hemos forjado una idea errónea de la vida que nos dice que la felicidad no se encuentra en el presente, sino que está condicionada por todo aquello que creemos debe ocurrir.

Si dejamos de negar la posibilidad de que SÍ podemos vivir nuestra plenitud en éste instante, tal como somos, y nos decidimos simplemente a vivirla, nos permitiremos experimentar este potencial que ha estado disponible para nosotros en cada instante.

Si paramos de vivir la vida desde nuestra pequeña y limitada perspectiva personal y nos damos la oportunidad de vivir la vida en conexión con nuestro Ser, desde la perspectiva de la conciencia Universal, podremos experimentar la paz, el amor y la felicidad que reside en nosotros. Podremos experimentar un estado real que nos llena y nos sostiene en cada circunstancia de forma incondicional.

Si dejamos de viajar hacia afuera y nos permitimos viajar hacia adentro, experimentaremos la reconexión con nuestro origen; con la Fuente inagotable desde la que provenimos.

Te invito a viajar hacia ti mismo. A descubrir que tú estás completo aquí y ahora. Y que tu vida también lo está.

Decide aceptarte tal y como eres aquí y ahora, con lo que te gusta y no te gusta. Permite que el amor que te sostiene, sea el que te vea a ti mismo, te guíe y se haga cargo de ti. Deja que el mismo amor que llevas dentro te enseñe a amarte sin condiciones y por lo tanto a amar tu vida incondicionalmente.

Cada escena de tu vida es perfecta, preciosa y esta completa en si misma. Te ofrece todo lo que necesitas. Así no más y sin requisitos.  

Entrégate a éste instante y todo empezará de nuevo a cobrar sentido.

Descansa confiado en el presente y la vida volverá a ser lo que siempre ha sido: algo natural. Aquí y ahora.

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Foto Original: Sandra Samacá